Elegir entre entrecot alto o entrecot bajo no depende de que uno sea mejor que el otro, sino del tipo de pieza que nos apetezca llevar a la plancha o a la parrilla. Ambos son cortes de ternera muy apreciados, pero presentan diferencias que se notan especialmente en la cantidad de grasa, la sensación de jugosidad y el resultado final en el plato.

En Carnes Carrasquilla trabajamos las dos opciones y las ofrecemos con diferentes grosores de corte. La elección resulta mucho más sencilla cuando sabemos qué aporta cada una y qué buscamos en nuestra comida. Actualmente ambos entrecots forman parte de nuestra gama de ternera y están orientados especialmente a plancha y parrilla.

De dónde salen el entrecot alto y el entrecot bajo

El entrecot se obtiene de la zona del lomo de la ternera. Dentro de esa pieza podemos diferenciar el lomo alto y el lomo bajo, de donde proceden las dos variedades que estamos comparando. En nuestro artículo sobre qué es el entrecot y cómo prepararlo en casa explicamos con más detalle las características generales de este corte.

En este caso interesa ir un paso más allá: la zona concreta del lomo influye en la forma y en la presencia de grasa de cada pieza, de modo que dos entrecots de ternera pueden proporcionar experiencias algo diferentes aunque ambos sean tiernos y apropiados para cocinarlos con calor directo.

Además del corte, al comprar carne de vacuno conviene prestar atención a la información de origen y trazabilidad que debe acompañar al producto, dentro de las normas de etiquetado de la carne de vacuno.

Entrecot alto: más protagonismo de la grasa

Nuestro entrecot de ternera alto procede del lomo alto. Se trata de una carne con presencia de grasa, una característica que contribuye a su jugosidad y que resulta especialmente interesante cuando buscamos una pieza con un sabor intenso.

Lo ofrecemos con posibilidad de escoger corte fino, normal o grueso y en distintos pesos. La propia naturaleza de este entrecot hace que los cortes generosos funcionen especialmente bien en plancha, parrilla o brasa, donde el calor directo permite dorar el exterior mientras controlamos el interior.

Es, por tanto, una opción a tener muy en cuenta si disfrutas de la grasa propia de la carne y buscas una sensación especialmente jugosa.

Entrecot bajo: menos grasa sin renunciar al sabor

El entrecot de ternera bajo procede del lomo bajo. En nuestra selección se caracteriza por presentar menos grasa que el entrecot alto, manteniendo un corte sabroso y adecuado para plancha o parrilla.

También podemos prepararlo con un grosor importante. Esto permite disfrutar de un buen entrecot sin que la grasa tenga tanto protagonismo en la elección.

No significa que estemos ante una versión de menor calidad. La diferencia que interesa al comprador es otra: el lomo bajo puede encajar mejor cuando queremos una pieza algo más contenida en grasa, mientras que el alto resulta especialmente atractivo cuando buscamos precisamente esa presencia de grasa y la jugosidad asociada a ella.

Entrecot alto o entrecot bajo: cuál elegir

Cuando dudamos entre entrecot alto o entrecot bajo, podemos simplificar la decisión pensando en nuestras preferencias y en la forma de cocinarlo.

Si nos gusta encontrar grasa en la pieza y buscamos una experiencia especialmente jugosa, elegiríamos el entrecot alto. Si preferimos que el magro tenga mayor protagonismo y queremos una pieza con menos grasa visible, el entrecot bajo puede ajustarse mejor.

La preparación, en cambio, no obliga a elegir uno u otro. Los dos admiten plancha, parrilla y brasa.

También importa el grosor. Una pieza fina responde al calor de forma muy diferente a un entrecot grueso, por lo que no tiene demasiado sentido establecer un tiempo universal de cocinado. Es preferible adaptar el proceso al grosor elegido y al punto que queramos conseguir.

Cómo cocinar cualquiera de los dos sin complicarlo

Con una buena pieza de entrecot no hace falta llenar la sartén de ingredientes. Conviene calentar correctamente la superficie antes de colocar la carne y evitar moverla continuamente mientras se cocina.

El grosor del entrecot y el punto que buscamos deben marcar el tiempo, no una cifra fija aplicable a cualquier pieza.

Para plancha o sartén podemos trabajar con una superficie suficientemente caliente para conseguir un buen dorado exterior y después controlar la cocción. En parrilla o brasa ocurre algo parecido: el grosor y la intensidad del fuego obligan a observar la pieza en lugar de trabajar únicamente con el reloj.

Sal, un acompañamiento sencillo y una buena carne pueden ser suficientes. Patatas, verduras a la parrilla o una ensalada permiten completar el plato sin quitar protagonismo al entrecot.

Entrecot alto o entrecot bajo:d os cortes para dos formas de disfrutar

No hay que plantear la comparación como si uno tuviera que ganar. En Carnes Carrasquilla ofrecemos ambos precisamente porque la elección depende en gran medida de cuánto protagonismo queramos darle a la grasa.

Quien busque una pieza especialmente jugosa y disfrute de una mayor presencia de grasa probablemente se incline por el lomo alto. Quien prefiera un entrecot con menos grasa puede encontrar en el lomo bajo una alternativa más ajustada a sus gustos.

Por eso, ante la duda entre entrecot alto o entrecot bajo, nuestra recomendación es mirar la pieza, pensar en el grosor que queremos cocinar y decidir qué equilibrio entre magro y grasa disfrutamos más. Los dos permiten preparar un gran plato; lo importante es escoger el que encaje con nuestras preferencias.