El lomo de búfalo se presenta congelado en una pieza de aproximadamente 1 kg que podemos porcionar en función de la receta que queramos preparar. El peso puede variar ligeramente.
La carne de búfalo tiene un sabor propio, más ligero que el de la ternera y con un ligero toque dulce, por lo que permite utilizar preparaciones y condimentos sencillos que mantengan el protagonismo de la carne.
El formato en pieza proporciona libertad para cortar filetes o porciones del grosor deseado y adaptarlos a diferentes elaboraciones. Plancha, parrilla o barbacoa son algunas de las posibilidades para cocinar este corte.
El lomo de búfalo es una alternativa interesante para quienes quieren descubrir una carne diferente mediante un corte reconocible y versátil, con la ventaja de disponer de una pieza de aproximadamente 1 kg para distribuirla en función de las necesidades de cada receta.
